Anunciamos (anuncio, más bien y por ahora) la exclusividad en poesía que me apremia. No olviden tener en cuenta la cronología, la edad y los tópicos derivados del principio.
Aunque mi orgullo son las actuales, la evolución también marca.

domingo, 25 de julio de 2010

Siempre tus ojos a mi lado

Son gotas de sangre
que caen,
que resbalan,
que manchan el alma de quien las coge.

Son versos escritos
que no pueden ser leídos
que los emborronan las lagrimas
de quien los escribe ya de amores aburrido

Son poemas que marcan a fuego,
que reabren heridas,
que hunden en la miseria,
que te llevan volando al cielo.

Son pedacitos de mí
que dejo caer por mis dedos
para que el teclado recoja cada verso
sin que nadie se entere, poco a poco,
y así no olvidarme de mis sueños.

Que nunca he entendido de sentimientos
mucho menos de sacarlos de dentro
aun menos de gritarlos al viento
no hablemos de ponerle nombre a estos versos.

Siempre esta la Luna para escucharlos
para que sea su nombre el que reciba los halagos
y es que me pierdo en su mirada
buscando sus manos
dame una caricia
busca mis ojos
haz que nunca tenga prisa
que por fin se acabe todo
que ya no exista nada
y que alzando la vista
la Luna nos mire podrida de celos.

Que grite pidiendo mi atención
que no pienso dejarte sola
y mucho menos que esos ojos
se bañen en otro, que no sea mi mar de dudas.

Ya me has liado
que era un poema para la luna
¡mierda! Siempre, tus ojos a mi lado
ahora a ver quien coño me acuna
para no verlos incluso,
cuando los míos están cerrados.

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